El profesional de la información


Octubre 1997

¿El final de la paradoja de la productividad?

Por Alfons Cornella

El capítulo 3 del libro Los Recursos de Información trataba sobre la denominada "Paradoja de la productividad": ¿cómo podía explicarse que a pesar de la continua inversión en tecnología, y en especial en tecnologías de la información, en los años 70 y 80, no se consiguiera en Occidente un crecimiento de la productividad similar al que se había conseguido en los años 50 y 60?

Pues bien, a tenor del crecimiento continuado de la economía norteamericana durante los últimos seis años, algunos economistas empiezan a buscar precisamente en el final de esa paradoja la razón de ese crecimiento. En otras palabras: la economía norteamericana crece sin inflación porque está aumentando la productividad, en especial gracias a que las inversiones en tecnologías, y concretamente en tecnologías de la información, están empezando a dar sus frutos.

Dos artículos tratan el tema, uno en Business Week (19/05/97) y otro en Wall Street Journal Europe (22/05/97, p. 1).

En el primero se argumenta que el crecimiento del 4% anual, junto con el bajo desempleo, del 4,9%, debería, de acuerdo con la ortodoxia económica, disparar la inflación (según la teoría tradicional, los Estados Unidos no pueden sostener un crecimiento del 2 ó 2,5% sin que, en consecuencia, aumente la inflación).

El análisis es: más crecimiento implica más empleo; más empleo implica más gente con dinero para gastar; más demanda de esta gente implica que, si la oferta no se incrementa, aumentan los precios, a lo que le sigue la inflación. Es decir, crecimiento por encima de cierto valor lleva a inflación.

Pero, curiosamente, la inflación no ha subido en los Estados Unidos desde 1995. Es más, incluso ha disminuido hasta un valor cercano al 2,4%. ¿Cómo puede ser?

La explicación que se da en las dos fuentes citadas está en el aumento de la productividad (output por empleado por hora), y se razona como sigue: aunque haya más demanda (porque la gente tiene más dinero), si con los mismos recursos se produce más, el precio de esos productos no tiene por qué aumentar. Y en estos momentos la productividad crece en Norteamérica en un 2,4%.

Obviamente, el aumento de la productividad no se explica sólo por un mejor uso de las tecnologías de la información, sino también de la tecnología en general, además de otros factores.

Pero en una economía básicamente de servicios como la norteamericana, los ordenadores juegan un papel fundamental. Los dos artículos citados dan ejemplos concretos de empresas que han conseguido aumentar su productividad gracias a una mejor utilización de las tecnologías de la información.

Una posible amenaza al crecimiento es que los salarios de los trabajadores intensivos en información (trabajadores del conocimiento), fundamentales en esa sociedad, suban y suban, simplemente porque la demanda es muy alta y los profesionales se hagan valer.

Una tabla del Banco Mundial ilustra un hecho importante: si bien desde 1986 hasta 1995 las inversiones en tecnologías de la información siguieron más o menos un ritmo parecido al realizado en otros bienes de capital (maquinaria, equipos, etc.), desde 1995 hasta ahora, el ritmo de crecimiento de la inversión en tecnologías de la información ha sido más del doble del experimentado en bienes de capital. O sea, la inversión en tecnologías de la información resulta en mayor productividad, pero sólo si el nivel de inversión es suficientemente fuerte. Además, no se trata sólo de comprar máquinas, sino de utilizarlas adecuadamente: tecnologías para utilizar la información de forma estratégica, ligada con el negocio.

Parece ser que en este payoff (buen resultado) de las tecnologías de la información ha jugado un papel fundamental la generalización de las redes. De hecho, lo experimentamos cada día: disponer de un ordenador ayuda, pero el nivel de rendimiento que se le puede sacar no tiene nada que ver si está solo o si está en red. Conectar un ordenador a la red, a pesar de que incrementa los costes de mantenimiento, multiplica sus posibilidades de manera notable. En esta línea, el posicionamiento de los Network Computers (NC) puede incluso conllevar todavía una mayor productividad (si es que finalmente el producto convence).

En fin, quien siembra recoge...

El índice del libro Los recursos de información se puede consultar en:

http://www‑acad.esade.es/~cornella/lindex1.htm

El artículo de Business Week está accesible en:

http://www.businessweek.com/1997/20/b35271.htm

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1997/octubre/ael_final_de_la_paradoja_de_la_productividad.html