El profesional de la información


Julio 1998

Los archivos de revistas electronicas y ECO

Por Alice Keefer

El concepto de revistas electrónicas ha despertado mucho interés a nivel teórico desde la "explosión" de internet a principios de los años 90.

Pero ha sido sólo en los dos últimos años cuando se han realizado aplicaciones a gran escala, sobre todo en el entorno universitario, donde se comienza a acceder a textos electrónicos ofrecidos por algunas de las grandes editoriales.

Como es sabido, a principios de esta década se llevaron a cabo unas pruebas entre bibliotecas universitarias y editoriales prestigiosas -Core, Red Sage, Tulip, etc.- para estudiar los aspectos técnicos, reacciones de los usuarios y estructuras de tarificación, de los cuales se ha ido informando en IWE.

En los últimos años se han solucionado algunos de los problemas técnicos que surgieron durante esas pruebas gracias a la evolución de las telecomunicaciones y la adopción generalizada de los navegadores web como interfaces estándar de usuario.

Sin embargo, a pesar de estos avances tecnológicos, todavía quedan muchas cuestiones espinosas por resolver. Entre ellas las relacionadas con el almacenamiento y la administración, a largo término, de los archivos de las revistas electrónicas.

A continuación se exponen dos de las formas de entrega actuales y los principales temas relacionados con el almacenamiento estable de estos archivos para asegurar el acceso permanente a ellos. También se describe un servicio de Oclc que pretende dar una solución: Electronic Collections Online (ECO).

Revistas que no se imprimen

Algunas editoriales ofrecen la versión electrónica de sus revistas junto a las copias en papel, y de esta forma esperan familiarizar al usuario, paulatinamente, con el nuevo entorno. Así, la biblioteca conserva la copia impresa, paralelamente al texto electrónico, con todas las facilidades para la búsqueda, actualización, interacción, etc., que éste ofrece.

Sin embargo, son cada vez más frecuentes las revistas electrónicas que no tienen ninguna copia "física" en papel. ¿Cómo se transmite el texto electrónico de la editorial a la biblioteca? Hay varios métodos, cada uno con sus ventajas y sus inconvenientes.

Vía internet: además de los problemas de conexiones que puedan existir de forma puntual o crónica en las instituciones, el principal inconveniente del acceso remoto es la falta de garantía sobre el futuro acceso a la información, lo cual que se comentará en la siguiente sección.

Entrega del texto en cd-rom: debido a la inestabilidad de las redes de telecomunicaciones algunas editoriales han optado por enviar el texto por medios "tangibles", sobre todo en cd-rom. De esta forma, la biblioteca puede montar los discos en una red de CDs o volcar el contenido en un disco duro del servidor (¡siempre que esté permitido por la licencia de uso!).

La primera solución presume disponer de una infraestructura informática capaz de dar acceso al cd-rom desde diferentes puntos de la institución, pero se corre el riesgo de no poder ofrecer un tiempo de respuesta adecuado para un número elevado de usuarios simultáneos.

La segunda opción -volcar la información en el disco duro- ofrece la ventaja de un tiempo de respuesta mucho más rápido que el cd-rom, pero por otra parte exige una mayor dedicación económica y técnica para la administración de los archivos digitalizados.

El almacenamiento de las revistas electrónicas

De las cuestiones aún pendientes de resolver, tal vez la que resulta más preocupante para las bibliotecas es cómo garantizar que las revistas suscritas actualmente sean accesibles para las futuras generaciones de usuarios, ya que el uso puede verse afectado por:

  • la cancelación de la suscripción por parte de la biblioteca,
  • la discontinuación del título por la editorial,
  • el cierre de la editorial,
  • la evolución hacia nuevas plataformas tecnológicas, incluyendo nuevos entornos software y hardware.

Cancelación de suscripciones: contrariamente al caso de las revistas tradicionales, en que los ejemplares recibidos siempre están disponibles aunque se cancele la suscripción, no existe esta garantía con las revistas electrónicas. Si la biblioteca accede al servidor de la editorial la cancelación de la suscripción puede provocar que se corte el acceso a textos ya pagados.

Algunas editoriales entregan un cd-rom con los archivos (no siempre con software de recuperación) publicados durante el año. Pero, hoy por hoy, no hay una norma establecida, y no todas las editoriales ofrecen esta solución. Si la editorial suministra los archivos en cd-rom, la responsabilidad de ofrecer un acceso adecuado a este fondo recae sobre la biblioteca. Es ella la que tendrá que prever el crecimiento de las revistas electrónicas -y la infraestructura que esto implica- tanto por el incremento del número de revistas que se irán publicando en este formato, como por la incorporación progresiva de imágenes y de elementos multimedia en muchas de ellas.

Discontinuación de un título: la garantía de la continuidad de las revistas electrónicas se basa en la fiabilidad de las editoriales. De todas formas, se puede preguntar: ¿hasta qué punto son fiables? Ya se sabe que las editoriales anulan títulos que no tienen suficiente respuesta en el mercado, y que las mismas editoriales pueden desaparecer.

En el mejor de los casos la editorial podría encontrar una institución dispuesta a asumir la responsabilidad de mantener los archivos y dar acceso a los textos. O, en el caso extremo, la editorial podría cerrar sin dejar ninguna huella.

Actualmente, las editoriales de revistas electrónicas científicas incluyen tanto empresas y organizaciones profesionales de gran prestigio y estabilidad, como redes informales de especialistas trabajando voluntariamente sin ninguna infraestructura centralizada. Sin duda, estas últimas son las más vulnerables, pero las primeras tampoco son inmunes a los cambios motivados por condiciones económicas, políticas institucionales y otras presiones internas o externas.

Evolución tecnológica: tal como nos ha enseñado la historia reciente, los elementos de los sistemas informatizados tienen una vida funcional muy corta. No hay ninguna garantía de que los formatos de texto, software y hardware o los medios de almacenamiento que se usan hoy en día sean legibles por las futuras generaciones informáticas. Si alguien duda de ello sólo hace falta pensar en la dificultosa recuperación de un documento creado en WordStar y guardado en un disco de 5¼ pulgadas ¡hace tan sólo 5 años!

Otro aspecto preocupante es la vida funcional de los soportes magnéticos u ópticos, que los expertos prevén como cuestión de años o, como máximo, décadas. La única forma segura para asegurarse de que los datos no se inutilicen es actualizarlos sucesivamente a los sistemas y medios de almacenamiento renovados. Pero realizar este esfuerzo requiere una infraestructura y una dedicación para la que muchas instituciones no son capaces o no están dispuestas a afrontar, a pesar de los intereses de sus bibliotecas. Es por ello que éstas buscan soluciones colectivas para el almacenamiento y gestión de textos electrónicos.

Electronic Collections Online

Oclc, el consorcio internacional no lucrativo de bibliotecas, ha respondido a las instancias de sus miembros introduciendo un servicio llamado Electronic Collection Online (ECO). Inaugurado en junio de 1997, ECO hace de puente entre las editoriales y las bibliotecas. Las editoriales participantes -unas 26 ahora- pasan el texto de sus revistas electrónicas a Oclc, que por su parte se encarga de mantener el software de recuperación, gestionar los archivos y almacenarlos de forma permanente.

Según este modelo, los procesos de suscripción y de acceso son tratados de forma separada. La biblioteca solicita la suscripción directamente a la editorial o a través de su agencia de suscripciones, al mismo tiempo que abre una cuenta con ECO. Los usuarios acceden a las revistas suscritas directamente al servidor de Oclc, con la garantía de acceso continuado en el caso de una cancelación de suscripción o desaparición de la revista o de la editorial.

Sólo el tiempo dirá si el modelo que representa ECO es el más adecuado para dar respuesta al crecimiento de los textos electrónicos. Pero no cabe duda de que la solución para un acceso asegurado y permanente a las revistas electrónicas tendrá que buscarse a través de la coordinación y la cooperación interinstitucional.

http://www.oclc.org/oclc/menu/eco.htm

Referencias

Barnes, John. "Electronic archives: an essential element in complete electronic journals solutions". En: Information Services & Use, n. 17, 1997, pp. 37-47.

Brown, Elizabeth W.; Duda, Andrea L. "Electronic publishing programs: issues to consider". En: Issues in Science and Technology Librarianship, fall 1996.

http://www.library.ucsb.edu/istl/96-fall/brown-duda2.html

Keefer, Alice. "La revista electrónica y su aceptación por parte del usuario final". En: Anuario Socadi de Documentación e Información. Barcelona: Socadi, 1997, pp. 185-190.

Keefer, Alice. "Proyecto Tulip: análisis crítico". En: Information World en Español, n. 42, marzo 1996, pp. 24-25.

Keyhani, Andrea. "Dealing with the archiving issue in the new digital world". En: Nfais Newsletter, 39:11, nov. 1997, pp. 137-140.

Neavill, Gordon B.; Sheblé, Mary Ann. "Archiving electronic journals". En: Serials Review, vol. 21, n. 4, winter 1995, pp. 13-21.

Alice Keefer.

akeefer@arrakis.es

Enlace del artículo:
http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/1998/julio/los_archivos_de_revistas_electronicas_y_eco.html