El profesional de la información


Marzo 1995

Dar el paso

En anteriores ocasiones hemos tratado de analizar desde estas páginas por qué en España cuesta tanto que la gente se conecte y use bases de datos y correo electrónico.

El Directorio Electrónico IWE de Bibliotecarios y Documentalistas (para más información sobre el mismo vea IWE-25, p. 17, o solicite información a iwe@learned.co.uk) incluye actualmente casi 500 direcciones, pero en él faltan nombres de grandes conocidos profesionales que a estas alturas [long dash]a tan sólo 5 años del s. XXI[short dash] todavía no disponen de dirección electrónica.

No vamos a repetir lo que ya dijimos sobre los males endémicos que padecemos en nuestro país en la nota "España Internetamente atrasada" (v. IWE-24, p. 16), pero nos gustaría añadir alguna consideración a la vista de los programas de comunicaciones cada vez más ergonómicos, amigables o user friendly [long dash]como quiera llamárseles[short dash] que todos los hosts van ofreciendo a sus usuarios y, observando los desarrollos ofimáticos que las empresas de software ponen en el mercado como plataformas universales para simplificar e integrar además otras muy diversas funciones.

Se está produciendo un acercamiento por ambas partes: la informática cada vez es más humana y los humanos cada vez entienden mejor la informática.

Hágase con un sistema cómodo

Primero, es evidente, debe usted convencerse de que actualmente hay que disponer de un buzón, cuenta o dirección de correo electrónico [long dash]tres nombres para referirse a lo mismo[short dash] si se quiere vivir en este mundo estando al día. Quizá piense que puede seguir sin él aún un par de años más. Pues sí, claro. Si se lo propone también podría vivir sin periódico, sin radio, sin televisión y sin teléfono. Todo depende de cómo y en qué grado quiera verse usted integrado en la sociedad.

Un profesional que hoy todavía no use correo electrónico está mucho más desconectado de la profesión de lo que probablemente él pueda imaginar.

Si ya está convencido para empezar a usar correo electrónico, instálese un sistema que sea cómodo, lo más automatizado posible, puesto que si cada vez que conecta tiene que tener una larga chuleta al lado del PC con todos los pasos a seguir, posiblemente le dará pereza hacerlo y no le encontrará (tantas) ventajas. Piense que tendrá que adoptar el hábito de leer su buzón al menos una vez al día.

La situación más cómoda es la de las personas que ya tienen un software de correo electrónico en el ordenador principal de sus organizaciones (universidades, centros de investigación, grandes empresas, etc.), las cuales en cualquier momento pueden escribir y leer mensajes sólo con 2 ó 3 pulsaciones del teclado o del ratón.

Las que conectan a otros servicios de correo electrónico externos desde sus oficinas o domicilios con un PC, un modem y un software de comunicaciones, deberían a toda costa programar éste de forma que hiciera automáticamente todo el proceso de conexión (marcar los números de teléfono, entrar los códigos y pedir el servicio de correo). Actualmente esto es muy fácil de hacer.

Etiqueta y re-tiqueta

Si usted tiene teléfono, suponemos que normalmente lo coge cuando suena. Con el correo electrónico tiene que hacer algo parecido.

En el momento en que publique o dé su dirección electrónica a alguien, adquiere el compromiso de leer y contestar los mensajes. Nada es más exasperante que enviar mensajes y no recibir contestación, sabiendo lo fácil y rápido (10 segundos) que para el receptor es escribir un simple acuse de recibo, por ejemplo (sólo se ha tenido que teclear lo que aparece en cursiva):

>reply

>To:<gonzalez@moncloa.gob.es>

>Texto: Estoy de acuerdo, Felipe. Ahora et preparamos el informe sobre la subida del IVA i la congelasión salarial-l.

Tuyo afectísim, Jordi.

>send

Quedarse en la incógnita de si un mensaje se ha perdido, o si el interesado lo tiene en su buzón sin leer, o lo ha leído pero no lo ha contestado, es tan molesto como cuando se deja un recado por teléfono a una persona y ésta no tiene la delicadeza de devolver la llamada.

Oportunidades de todo tipo

Aquí aún no tenemos los servicios "gran público" que tienen los americanos, pero imaginamos que un lector como usted en una revista como ésta debe ser un profesional de la información, y por tanto le juzgamos idóneo para sacar muy buen partido de los servicios y contactos profesionales que ya podría tener si dispusiera de correo electrónico.

Actualmente se puede ser de muy pocos grupos de trabajo internacionales sin tener fácil acceso a ese sistema. En una reunión como el Online Information Meeting de Londres, p. ej., si entrega su tarjeta de visita sin dirección electrónica, pensarán inevitablemente que vive Vd. un poco desfasado [long dash]por no decir algo más duro[short dash]. Y ello, además de evidenciar que no está Vd. al día, le puede hacer perder posibilidades.

Enlace del artículo:
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